
Captura del soporte del puente del SS Terra Nova, filmada por el equipo de investigación del Schmidt Ocean Institute. Créditos Schmidt Ocean Institute.
El pasado 13 de agosto, mientras el equipo de investigación del Schmidt Ocean Institute realizaba pruebas de rutina, a 300 metros de profundidad al sur de Groenlandia, los expertos se encontraron con un verdadero tesoro, el SS Terra Nova, la misma famosa embarcación que hace 100 años acompañó al capitán Robert Scott en su malograda misión a la Antártica.
El asombroso descubrimiento, se produjo mientras el equipo del buque insignia de la organización ejecutaba tareas de sondaje y mapeo, donde participaban también, investigadores de la Universidad de New Hampshire, Ifremer, y Woods Hole Oceanographic Institution.
Los investigadores desconocían el lugar exacto donde podría encontrarse la nave, lo que fue confirmado tras inspeccionar un área del fondo marino, y a partir de allí, llevar a cabo una investigación más detallada.
Un objeto de 57 metros de largo fue la pista que llevó a los expertos a comparar el hallazgo con la longitud del SS Terra Nova. Luego de realizar algunas filmaciones, lograron identificar una chimenea, que al compararse con fotografías de la embarcación de Scott, se confirmó que era la misma hundida en septiembre de 1943 en Groenlandia, luego de ser dañada por efectos del hielo.
El oficial naval y explorador británico, Robert Scott, realizó dos expediciones antárticas. La primera, entre 1901 y 1904, navegó al norte de la isla Ross y realizó el primer vuelo en globo en la Antártica, en febrero de 1902.
Durante la segunda expedición, entre 1910 y 1912, logró llegar al Polo Sur el 18 de enero de 1912, encontrando una bandera de Noruega, que el grupo de Admunsen había instalado sólo algunas semanas antes.
Decepcionados, cansados y enfermos, los integrantes del grupo emprendieron el camino de regreso a bordo del SS Terra Nova.
En febrero de ese año, las condiciones climáticas afectaron aún más la capacidad física de los exploradores. En marzo de 1912, antes que lograran llegar al campamento en el cual podrían abastecerse, una ventisca los obligó a detenerse y acampar.
Nunca regresaron al Terra Nova. En noviembre de 1912 fueron encontrados muertos en sus sacos de dormir en los restos del campamento.
Tras estos hechos, el Terra Nova habría sido comprado por sus antiguos dueños y destinado a realizar labores pesqueras en Groenlandia. En 1943, la nave naufragó en el extremo sur occidental de la isla, donde permaneció estos casi 70 años hasta su reciente descubrimiento. @prensaantartica
+ Información: SCHMIDTOCEAN.ORG INACH.CL