
La ciencia y el arte se unen para celebrar la noche más larga en el hemisferio sur reflexionando sobre nuestra identidad antártica. Créditos INACH.CL
Lentamente, el solsticio de invierno, cada 21 de junio, se ha ganado un espacio en el calendario de actividades del país y la Región. Primero han sido las celebraciones de año nuevo llevadas a cabo por los pueblos originarios y ahora se suman las celebraciones antárticas.
Es una tradición que las personas que permanecen en el Continente Blanco intercambien expresiones de fraternidad y esperanza, justamente cuando la noche domina al día y la oscuridad es total.
En este sentido, el Instituto Antártico Chileno (INACH) y el Consejo Regional de la Cultura y las Artes (CRCA), están organizando el primer Taller Coloane “Identidad antártica: Ciencia y Arte”, cuyo objetivo es constituirse en una instancia de reflexión permanente sobre la relación de la Antártica, la ciencia, el arte y la identidad regional y nacional. El nombre de estos talleres honra al escritor Francisco Coloane (1910-2002), quien participó en la Primera Expedición Chilena a la Antártica en 1947 e introdujo este continente al imaginario artístico nacional.
La convocatoria a participar en el encuentro del 21 de junio, a las 15.00 en el salón principal del INACH (Plaza Muñoz Gamero 1055), se dirige a representantes del mundo de las artes y la cultura a nivel local, actores del sector turístico, de educación, centros de investigación, representantes del mundo productivo y del Estado.
En Puerto Williams, el Comité Cultural también celebrará la noche más larga del año junto al canal Beagle en compañía de músicos locales y talleres abiertos a la comunidad.
Solsticio de invierno
En el solsticio de invierno la luz solar impacta perpendicularmente en el Trópico de Cáncer, situado a 23º 27’ de latitud norte. Allí, el cenit del sol se produce exactamente al mediodía y, en ese momento, los rayos solares apenas rozan el suelo en un punto situado en el Círculo Polar Antártico, a los 66º 33’. Al sur de esta latitud, toda la zona queda sumida en la sombra.
Para quienes se encuentran en territorio polar, el solsticio de invierno constituye un momento crítico; de ahí su significado de agradecimiento por la sobrevivencia y de renovación de la esperanza.
Por ello es que los mensajes que intercambian las bases suelen entregar buenos deseos de salud y seguridad para quienes se atreven a pasar este período en condiciones extremas que promedian temperaturas de 50 grados Celsius bajo cero y vientos cercanos a los 300 kilómetros por hora. @prensaantartica
+ Información: INACH.CL/TALLERCOLOANE