Tecnologías de la Información y turismo de intereses especiales en Cabo de Hornos

Centro Universitario Puerto Williams

Empresarios y emprendedores turísticos de Puerto Williams participaron del seminario “Uso de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) y sus aplicaciones en el Turismo de Intereses Especiales“, organizado por la Estación de Campo del Instituto de Ecología y Biodiversidad.

Por Paula Viano

Mientras más aislado, mayor es el desafío de darse a conocer. Bien lo saben muchos empresarios del turismo en la lejana provincia Cabo de Hornos, cuya principal debilidad es acercarse al mundo, para dar a conocer el servicio que ofrecen. En este contexto, la ayuda de tecnologías de la información y comunicación (TICs), especialmente, la World Wide Web (www) o Red Informática Mundial, resulta muy útil. Por eso, la Universidad de Magallanes y el Programa de Conservación Biocultural Subantártica, presentaron al Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) año 2012 del Gobierno Regional el proyecto “Difusión de Nuevas Tecnologías para Empresas Turísticas en la Región de Magallanes“.

El lanzamiento de la iniciativa se realizó, recientemente, en la Estación de Campo del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) en Puerto Williams, con un seminario denominado “Uso de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) y sus aplicaciones en el Turismo de Intereses Especiales“. Los relatores fueron Haroldo Araya, Ingeniero Civil en Electricidad de la UMAG y especialista en redes informáticas, y los alumnos Juan Jorquera de Ingeniería Civil en Electricidad y Jorge Cárcamo y Diego Álvarez, de Civil en Informática.

La idea es ofrecer a los operadores turísticos una oportunidad para actualizarse y posicionarse en el marcado, local, nacional e internacional.

En la ocasión, los especialistas invitaron a la comunidad a participar de esta iniciativa, que tiene como uno de sus objetivos asesorar, sin costo alguno, a operadores, guías de turismo, artesanos y otros agentes del rubro que lo requieran, en la construcción o actualización de sitios web dinámicos.

“Pienso que esto puede ser un buen aporte a la comunidad, considerando que la ciudad de Puerto Williams está en una zona remota, con dificultades para consultar o acceder periódicamente a especialistas en el área de la informática. La idea es ofrecer a los operadores turísticos una oportunidad para actualizarse y posicionarse en el marcado, local, nacional e internacional”, comentó Haroldo Araya. “Internet representa una importante ventana abierta al mundo desde donde se potencian los distintos rubros ofertados“.

Las tecnologías de la información y la comunicación no son ninguna panacea ni fórmula mágica, pero pueden mejorar la vida de los habitantes del planeta.

El presidente de la Cámara de Turismo de Cabo de Hornos, empresario y ex alcalde José Soto Pasek, asistió al seminario, y afirmó que “es una muy buena oportunidad para el sector, teniendo en cuenta que las pequeñas empresas no cuentan con capital para invertir en promoción y sitos web”. Y agrega que ”es la herramienta que nos va a ayudar a desarrollarnos en nuestras empresas, ya que nos va a permitir contrarrestar el aislamiento de nuestra ciudad y poder llegar a todos los mercados”.

Interesante aporte, cuando además se agrega la perspectiva del ex Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi Annan, quien manifestara en su discurso inaugural de la primera fase de la WSIS (Ginebra 2003), “las tecnologías de la información y la comunicación no son ninguna panacea ni fórmula mágica, pero pueden mejorar la vida de los habitantes del planeta”. @prensaantartica

Conicyt participa en presentación de proyecto Centro Subantártico Cabo de Hornos

CONICYT

La iniciativa impulsada por la Universidad de Magallanes dispondrá de espacios para la educación, la investigación y el turismo sustentable. Dr. José Miguel Aguilera, presidente de CONICYT; Dr. Claudio Wernli, director Ejecutivo Iniciativa Científica Milenio; y Dr. Ricardo Rozzi, director UMAG, IEB y Universidad of North Texas. Foto y texto CONICYT.

El presidente de Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, CONICYT, Dr. José Miguel Aguilera, fue uno de los invitados relevantes durante la conferencia “Cambio medioambiental global y la ecorregión subantártica de Magallanes”, organizada por la Universidad de Magallanes (UMAG), el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y la Universidad de North Texas.

En la oportunidad, no sólo expusieron investigadores nacionales y extranjeros, sino también fue la ocasión escogida para suscribir un convenio de colaboración específico de ciencia subantártica y subártica con la Universidad de Alaska Fairbanks, oportunidad en la que el Dr. Aguilera destacó la investigación que UMAG, IEB (un centro basal del Programa de Investigación Asociativa de CONICYT) y la Universidad de North Texas están realizando en este campo.

Asimismo, María Elena Boisier, directora de los programas Fondecyt y Fondap, comentó que el trabajo que llevan adelante la UMAG y el IEB “confirma las cualidades de laboratorio natural que posee nuestro país en el lugar comprendido por la zona sub-antártica y la Antártica. Ahora el desafío de convertir a Punta Arenas en la capital mundial de la ciencia polar”.

Por otra parte, se presentó el proyecto arquitectónico del Centro Subantártico Cabo de Hornos. El centro, que será construido en la ciudad de Puerto Williams, será concebido como un espacio para la investigación a nivel nacional e internacional, con laboratorios, sala de estudios humanistas y oficinas destinadas a turismo sustentable y biodiversidad subantártica, cambio ambiental global y estudios ecológicos a largo plazo en la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos y ética ambiental, ecoturismo y conservación biocultural.

El proyecto es desarrollado por la oficina Ennead Architects de Nueva York, quienes trabajan en conjunto con los chilenos de Senarc Arquitectos. @prensaantartica

+ Info: CONICYT.CL

Nota relacionada: Ecoturismo con lupa a orillas del Canal Beagle

Cambio medioambiental global y la Ecorregión Subantártica de Magallanes

Adam Wilson takes a photo while Sean Russel observes.

Durante la conferencia celebrada en el Centro de Extensión de la Universidad Católica en Santiago, especialistas latinoamericanos respaldaron la necesidad de proyectar a isla Navarino, como centro de educación, investigación y conservación. Fotografía Bernard Goffinet.

Paula Viano

”En el norte tenemos un telescopio con 66 antenas para llegar al conocimiento; en el sur, una lupa”, dijo el presidente de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología, José Miguel Aguilera, en medio de la firma del Convenio Específico Ciencia Sub-Antártica – Sub-Ártica entre las Universidades de Alaska – Fairbanks, de North Texas y de Magallanes. El acuerdo subpolar se sustenta en la realidad que viven ambos extremos del mundo, pues ambos experimentan los efectos del calentamiento global, aunque uno de ellos – el subantártico – ha sido sistemáticamente omitido.

Mientras en Atacama, ALMA representa el mayor proyecto astronómico del planeta, en la Reserva Mundial de Biosfera Cabo de Hornos las lupas descubren la maravilla de la mayor biodiversidad de musgos y líquenes del mundo. Esos lentes, usados por el turista, el estudiante y el investigador en el Parque Etnobotánico Omora, sirven para apreciar los bosques en miniatura, los bosques sumergidos, la flora y fauna que eran invisibles para el mundo de la ciencia a largo plazo, y que lo siguen siendo para la ética humana.

En la punta de la ética ambiental planetaria

”Las acciones pioneras suelen surgir de los márgenes”, dice Ricardo Rozzi, ecólogo y filósofo empeñado en estudiar, conservar y transmitir la maravilla del territorio chileno al sur del canal Beagle. ”En este caso, agrega, es la ética ambiental”. Porque el convenio subpolar firmado en videoconferencia el lunes 25 de marzo, dará origen a un doctorado en Conservación y Ética Ambiental de titulación dual, donde participan las universidades ya mencionadas.

Pero también porque la revista especializada estadounidense Ética Ambiental, publicó un número especial bilingüe acerca de la Filosofía Ambiental Sudamericana, a partir de la invitación que hace el doctor Rozzi a filósofos de diversos países latinoamericanos, para escribir acerca de la filosofía ambiental en sus regiones. Este material sirvió de base para el V Encuentro Interamericano referido al tema, realizado durante el mes de marzo en Puerto Natales, otra reserva mundial de Biosfera.

Su objetivo ha ido sumando apoyos, desde que hace más de 13 años inició el camino de convencer a Chile, de su suerte por tener un territorio tan único y prístino, pero también de su responsabilidad por administrarlo. De partida, fue el apoyo de su pareja, la doctora en Botánica Francisca Massardo. Luego, de la Universidad de Magallanes, del gobierno regional de la misma zona, de la Universidad de North Texas y del Instituto de Ecología y Biodiversidad de Chile. Hoy CONICYT define al sector como laboratorio natural privilegiado, y artistas, profesionales y personas de las ciencias sociales y biológicas, suman su esfuerzo interpretando la riqueza de este capital global biológico y social, desde sus respectivas áreas de dominio.

Latinoamérica apoya la proyección de Puerto Williams

En la conferencia Cambio Medioambiental Global y la Ecorregión Subantártica de Magallanes, que se llevó a cabo en el Centro de Extensión de la Universidad Católica en Santiago, aparte de firmar el convenio y de presentar el número especial de la revista, se escucharon posturas latinoamericanas que respaldan la necesidad de proyectar a isla Navarino, como un centro de educación, investigación y conservación.

Eduardo Viola, Coordinador de la Red Brasileña de Cambio Climático y Relaciones Internacionales, afirmó ante autoridades de los ministerios de Economía, Bienes Nacionales y Medio Ambiente, que el Programa de Conservación Biocultural Subantántica que se lleva a cabo en el Parque Omora es un pilar fundamental en la transición hacia una economía y sociedad sustentables. Flavio Berchez, director del Proyecto Ecosistemas Costeros de la Universidad de Sao Paulo y colaborador de la Universidad de Magallanes en bilogía marina y educación ambiental durante la última década, agregó que es fundamental que la ciencia pueda comparar los cambios subpolares con el trópico, tal como se logra con el intercambio de investigadores que hace 3 años existe entre el programa magallánico y el que él dirige.

Lo anterior permitirá tener información vital para el futuro de las naciones, lo que, finalmente, es el objetivo: enfrentar preparados los efectos que el cambio global seguirá provocando, en la vida de una humanidad que aún no termina de convencerse, de que su comportamiento ético con el entorno es lo que la tiene viviendo el calentamiento global más acelerado de la historia de este planeta. @prensaantartica

Artista magallánico expone en Primera Bienal de Arte Contemporáneo

bosques on train station

• Puerto Varas es hoy el epicentro de la experimentación e investigación en múltiples disciplinas artísticas, donde Cristian Valle está exhibiendo sus obras de alto contenido identitario-Subantártico.

Hasta este viernes 01 de marzo el realizador audiovisual local, Cristian Valle Celedón, expone en “SURDICO: Primera Bienal de Arte Contemporáneo”, que se efectúa en Puerto Varas.

Teniendo como escenario la ex estación de trenes de Puerto Varas, “SURDICO” apunta a crear un espacio de experimentación e investigación transdisciplinaria, utilizando como estrategia la manifestación y emplazamiento territorial de innovadoras tendencias y discursos conceptuales de los artistas – visuales contemporáneos, a nivel local y global.

Se trata de desarrollar la comprensión y circulación descentralizada de las artes visuales contemporáneas en el Sur de Chile, en un espacio alternativo al circuito oficial nacional.

En esta ocasión Cristian Valle está presentando sus obras de video arte “Jardineras del alto andino” y “Bosques en Miniatura”, que nacen de la investigación de filosofía ambiental y de una residencia en la isla Navarino y en el Parque Etnobotánico OMORA, como parte del Proyecto SUR 2012, impulsado por el Consejo de la Cultura y las Artes de Magallanes.

Con música del dúo electrónico “Lluvia Ácida”, en ambos trabajos Valle se enfoca en el concepto del cambio de lentes y el encuentro cara a cara con los líquenes, musgos y briófitas del hábitat subantártico.

En “Jardineras del alto andino” se basa en los cojines de plantas no vasculares sobre la línea arbórea en el cerro La Bandera de Puerto Williams. En tanto, “Bosques en Miniatura, tiene como sustento los dibujos hechos por estudiantes de séptimo y octavo básico del liceo Donald Mc Intyre Griffiths de Puerto Williams.

Otro de sus trabajos posibles de apreciar es “Human’s Adventure in Wonderland”, video experimental dinámico, que incorpora sonidos del lugar donde se va presentando, y “Born Global Warming”, fruto de una investigación sonora en el laboratorio de ingeniería eléctrica de la Universidad de Magallanes, donde Valle experimentó además con el concepto del nacimiento del calentamiento global, del cual se considera responsable.

En esta primera Bienal de Arte Contemporáneo Cristian Valle junto al realizador de Puerto Varas Esteban Sepúlveda y el artista visual Dante Rojas, realizaron una experimentación de proyecciones colectivas sobre la estructura de la ex estación de trenes y sobre el follaje del cerro Phillipi. @prensaantartica

Talleres escolares en la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos

Reserva de Biosfera Cabo de Hornos

“El Desarrollo Sustentable es posible donde se enseña”, es la premisa que aplican docentes e investigadores junto a los estudiantes en la región Subantártica.

Cuando un niño crece en una ciudad de dos mil habitantes, dejando la bicicleta en el parque sin temer que se la roben, y aprende de sus padres en la casa, de los yaganes en el jardín infantil, de sus profesores en el colegio y de los científicos en el campo, entonces vive en Puerto Williams. La capital de la provincia Antártica tiene méritos para ser única.

Es la ciudad más austral del mundo. Es habitada por Cristina Calderón, la última yagán, junto a otros descendientes de este pueblo canoero, uno que otro extranjero, marinos de paso y ex marinos emprendedores. No tiene réplica geográfica, y participa del selecto grupo de apenas 24 zonas prístinas que van quedando en todo el planeta. Allí es donde científicos y estudiantes de postgrado de las Universidades de Chile, Concepción, Magallanes, Católica de Santiago y North Texas, entre otras, se sumergen a investigar; en el área más extensa de bosques templados de todo el hemisferio sur. Laboratorio natural perfecto, y la mejor sala de clases.

Más allá del paper

Publicar su investigación en revistas reconocidas por Latinoamérica y el mundo, es la estrella perseguida por todo científico. Pero es insuficiente para aquellos que quieren cerrar el círculo compartiendo sus descubrimientos con la comunidad local. Específicamente, con sus niños, que tienen la mayor capacidad de contagio en el hogar. Esos investigadores son los que dan vida al Taller Omora del Medio Ambiente, Actividad Curricular de Libre Elección (ACLE) que se realiza desde el año 2000, en el Liceo Donald McIntyre de Puerto Williams. En él, se les enseña a un promedio anual de 40 estudiantes de 5° a 8°, la diversidad biológica y cultural del lugar que habitan, con el fin de estimular consciencia, responsabilidad, compromiso y amor por su entorno.

Qué y cómo se educa

Cuando las áreas silvestres protegidas corresponden al patio de tu casa, es más fácil comprender que los humanos somos animales conviviendo con otros animales, y que todos en conjunto formamos comunidad. Pero para eso, hay que conocerse.

Eso se logra cuando los especialistas enseñan a los niños las características de las aves, el visón, los insectos, líquenes, musgos, árboles, algas, mariscos y humedales, y las relaciones que hay entre todos, incluyendo al ser humano. Y no desde una sala de clases, sino en el mismo hogar de estas especies, el Parque Etnobotánico Omora, concesión de mil hectáreas de la Umag y la Fundación Omora, ubicada a 5 minutos de Puerto Williams.

Allí, niños y profesores son invitados a observar, detenidamente, a los seres vivos. Porque no es sólo ciencia, sino también consciencia de mirar a los otros como pares, sea mosca, musgo, árbol, agua o persona. Es la ética inspirada en San Francisco de Asís, continuada por otros naturalistas en siglos posteriores, y aplicada por el Programa de Conservación Biocultural Subantártica del Parque Etnobotánico Omora, en todas sus áreas de trabajo.

Abarcando toda la infancia

En total, han sido 12 años de talleres para educación básica, dictados por igual número de especialistas, y financiados, en su mayoría, por el Programa de Difusión de la Ciencia del Instituto de Ecología y Biodiversidad de Chile, con aportes del Fondo de Protección Ambiental (FPA) de la Comisión Nacional del Medioambiente, y del Programa Explora-CONICYT.

De allí y de otras fuentes también han salido los recursos desde 2009, para ampliar la difusión a Enseñanza Media con el taller “Ecoturismo Científico”. Ya son 11 cursos y 10 científicos, cuyo objetivo adicional es introducir a los secundarios, en las bases del conocimiento, para luego perfeccionarse como guías de turismo. La certificación viene de la Universidad de Magallanes, del Liceo y del Instituto de Ecología y Biodiversidad.

Pero un año antes, se integró incluso a los niveles preescolares, con estudiantes de Educación Parvularia de la Umag capacitadas en biodiversidad regional, dictando talleres en los tres jardines infantiles de la comuna. La experiencia ha sido llevada a trabajos de tesis, y a modelos de educación medioambiental inspiradores de programas como “Explorines”, de EXPLORA CONICYT.

Proyecciones

Desde que el taller nació, los estudiantes han llevado su entorno fuera de la isla Navarino, y han vuelto orgullosos. En el Congreso Escolar de Ciencia y Tecnología de Explora-CONICYT, ganaron tres veces el primer lugar regional en la categoría investigación de educación básica (2006, 2009, 2010), y la última vez, también ganaron la versión nacional.

Al mismo tiempo, han visto nuevos futuros, pues despertó el entusiasmo por desarrollar ciencia en algunos, y turismo en otros. Uno de intereses especiales, a escala local, sustentable y con base en el conocimiento, que exige al visitante altos estándares económicos y de conducta, para evitar la masificación que atenta contra su valor. Porque si esta reserva de biosfera se contamina, se acaba todo lo que la hace especial.

La importancia, entonces, es económica, pero con la misma fuerza es ética y estética. Porque ese niño que conoció su entorno como se conoce a un hermano, cuando adulto lo respeta y lo hace respetar, convirtiéndose en un ciudadano que reconoce su origen en la naturaleza y, por lo mismo, sabe que depende de ella. Y así demuestra que crecimiento económico y conservación son posibles, cuando el desarrollo es equitativo y sustentable. Por Paula Viano.