En Puerto Williams, sesiona Comisión de Pueblos Indígenas de Parlamento Latinoamericano

Con palabras de reconocimiento al pueblo yagán, por parte del Gobernador Nelson Cárcamo, se dio inicio a la sesión de la Comisión de Pueblos Indígenas del Parlamento Latinoamericano en Puerto Williams. Fotografía José Barrientos

Con la presencia de representantes de Argentina, Ecuador, Paraguay, Venezuela, Perú y México entro otros, comenzaron muy temprano esta mañana las actividades de la Comisión de Pueblos Indígenas, del Parlamento Latinoamericano, Parlatino, en Puerto Williams.

La jornada se inició con la llegada de la comitiva de delegados, asambleístas y parlamentarios al aeródromo Guardiamarina Zañartu. Posteriormente, los participantes y asistentes a Parlatino, fueron recibidos por el Gobernador de la Antártica Chilena, Nelson Cárcamo, y de esta manera, inaugurar el periodo de sesiones, que continuarán con una visita al Museo Antropológico Martin Gusinde, MAMG, y el traslado programado hasta la localidad de Puerto Toro.

En sus palabras de bienvenida, el Gobernador Cárcamo saludó la visita de los representantes del Parlamento Latinoamericano haciendo notar “la enorme valoración que otorgamos al hecho de visitar estos australes parajes, y ofrecernos la oportunidad de compartir el significado que tiene este lugar en particular, en donde se atesoran los vestigios de un pueblo cuyas costumbres, cultura y creencias, bregan por mantenerse vivas en las conciencias actuales”, manifestó Cárcamo en sus palabras de bienvenida.

En este sentido, la autoridad provincial, hizo una especial mención al pueblo yagán, a través de una reseña del libro “Rosa Yagán”, de la escritora Patricia Stambuk, precisamente a 25 años de su publicación.

Entre los relatos y anécdotas traspasadas al lector en el libro de Stambuk, señala al proceso de colonización llevado en las tierras australes, como el responsable de la progresiva desaparición de esta raza, a raíz de la imposición de costumbres foráneas, introducción de nuevos hábitos y enfermedades,  señaló el Gobernador Cárcamo.

“Deseo hacer propicia la ocasión, para llevar un sencillo homenaje a quien en el tiempo trascendió como símbolo del pueblo yagán, y en forma muy especial, poniendo en un sitial especial, el rol que le correspondió jugar a la mujer; me refiero a Lakutaia Le kipa, la abuela Rosa Yagán, nacida en estos parajes de la isla Navarino a fines del siglo XIX y fallecida un 4 de abril de 1983”, señaló Cárcamo, y continuó diciendo, “me refiero a la persona de la abuela Rosa, como pudiera hacerlo también con la abuela Cristina, a quien respeto y le guardo un especial afecto”.

“Entre los relatos y anécdotas traspasadas al lector en el libro de Stambuk, señala al proceso de colonización llevado en las tierras australes, como el responsable de la progresiva desaparición de esta raza, a raíz de la imposición de costumbres foráneas, introducción de nuevos hábitos y enfermedades”, señaló Cárcamo.

“Las historias de Rosa y de su raza, escribiría Patricia Stambuk, fluyen motivadas por el calor de una amistad generada entre ambas. A través de ella hablan los ancianos, esos que se forjaron en el difícil arte de la navegación, canoeros ya extintos, protagonistas de la epopeya de habitar esos mares tormentosos, legendarios, pero al mismo tiempo fecundos, en un paisaje que amaron y respetaron”, concluyó el Gobernador de la Antártica Chilena, saludando a los asistentes, en la especial jornada que se desarrollará durante todo el día a orillas del canal Beagle.

Dentro de las actividades que desarrollará la Comisión de Pueblos Indígenas de Parlatino en Puerto Williams, se encuentran analizar la Ley Marco de Protección al Idioma Indígena y Lenguas Ancestrales, y la elaboración de la constitución del proyecto de Ley de la Consulta Previa, Libre e Informada.

Conjuntamente, el director del Museo Antropológico Martin Gusinde, Alberto Serrano, expondrá en relación a la situación actual de los pueblos indígenas de Tierra del Fuego, mientras que lo propio hará Luis Gómez, representante de la comunidad yagán en la isla Navarino. @prensaantartica

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Día Mundial del Libro. El placer de leer

 

El 23 de abril es considerado un día simbólico para la literatura mundial, ya que en este día fallecieron Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega, además de coincidir con el nacimiento o muerte de otros escritores. Crédito Unesco.org

Cada vez son más las personas, organizaciones e instituciones que adhieren a esta particular celebración, que invita a la reflexión, conocimiento e intercambio de textos y documentos, hablamos, claro está, del Día Mundial del Libro, donde como cada 23 de abril, se invita a los lectores, de todas las edades a compartir sus libros, y a sumergirse en el mundo de la literatura.

El 23 de abril es considerado un día simbólico para la literatura mundial, ya que en este día fallecieron Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega, además de coincidir con el nacimiento o muerte de otros escritores.

Este año además de que el tema central son los Libros y la traducción, el repertorio de obras traducidas en todo el mundo, o bibliografía internacional de traducciones, “Index Translationum”, celebrará su 80º aniversario. Creado en 1932, Index ha permitido inventariar traducciones publicadas en todo el mundo.

Hace ya 15 años, que la Conferencia General de la Unesco, celebrada en París en 1995, proclamara esta fecha como Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, como un homenaje universal a los libros y autores, alentando el placer de la lectura y a valorar las contribuciones de aquellos quienes han impulsado el progreso social y cultural de la humanidad.

Unesco

El Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor ha servido para atraer a la causa de los libros y del derecho de autor a gran número de personas de todos los continentes y orígenes culturales. Ello les ha permitido descubrir, valorar y explorar muchas vertientes distintas del mundo editorial: el libro como vehículo de valores y conocimientos y como depositario del patrimonio inmaterial; el libro como puerta de acceso a la diversidad de las culturas y como instrumento de diálogo; o el libro como fuente de ingresos materiales y obra de creadores protegidos por el derecho de autor. Todas esas facetas del libro han sido objeto de numerosas iniciativas de sensibilización y promoción que han surtido efectos reales, aunque no por ello haya que dejar de trabajar con el mayor empeño.

Desde el año 2000, el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor ha inspirado otra iniciativa de las organizaciones profesionales que recibe la ayuda de la UNESCO y el apoyo de los Estados: Capital Mundial del Libro. Cada año se elige una ciudad que obliga a mantener, a través de sus propias iniciativas, el impulso de las celebraciones del Día hasta el 23 de abril del año siguiente. Casi todas las regiones del mundo, a su vez, ya han participado en este proceso, que transforma así la celebración de libros y derechos de autor en una actividad periódica, que extiende aún más la influencia geográfica y cultural de los libros.

En los últimos años, el Día Mundial ha demostrado que puede ser un potente símbolo para el lanzamiento de operaciones de apoyo importantes, en particular en América Latina y África.

Lakutaia le Kipa

Hace pocas semanas, Pehuén Editores presentó en Punta Arenas una edición conmemorativa del libro “Rosa Yagán”, de Patricia Stambuk, a 25 años de su publicación, en 1986.

El texto-documento corresponde al relato en primera persona de Lakutaia le Kipa, o abuela Rosa Yagán, nacida a fines del siglo XIX, donde narra la vida del pueblo yagán, su cultura, costumbres y creencias, hasta la colonización de las tierras australes en el extremo sur de Chile, llevando a la progresiva desaparición de su raza, a causa de la imposición de costumbres foráneas, nuevos hábitos y enfermedades.

El pasado 4 de abril, se recordó un nuevo aniversario del fallecimiento de la abuela Rosa en 1983, en la isla Navarino.

El arco iris que se ve en el cielo se llama Watauineiwa. A él le piden favores los hechiceros yaganes y todos los que necesitan algo, porque Watauineiwa no castiga, sólo ayuda. Si uno mira al cielo cuando sale el arco iris, puede ver uno pequeño junto al grande: se llama Akainij y es hijo del otro. Los dos son lo mismo.

Cuando hay tempestad, se les pide que venga la calma. Y si hay un niño solo, sin padre, sin madre, las personas que lo tienen a su cuidado lo llaman Watauineiwa y Akainij, apenas se asoman, para que hable y pida:

- Yo estoy solo, no tengo padre, no tengo madre, no tengo hermano- así dice.

Watauineiwa lo ayuda. Al otro día amanece en calma para mariscar. Se puede salir en la canoa y no falta alimento. Es como si el niño hubiera pedido perdón para que todo esté bien en su tierra. El hechicero también salía de su ákar para rogar que mejorara el tiempo. En la misión de Douglas aún se veían estas costumbres de mi pueblo.

*Fragmento libro “Rosa Yagan”, de Patricia Stambuk.

+ Información: UNESCO.ORG PATRICIASTAMBUK.BLOGSPOT.COM.AR