Expedición Antártica Escolar culmina con inédita travesía por los mares australes

Expedición Antártica Escolar 2013. Foto INACH

Estudiantes visitaron la playa Elefanteras, en isla Rey Jorge, en el territorio antártico. Foto INACH.

Tras diez días de extensas jornadas de exploración y conocimiento polar, retornó a Punta Arenas la Expedición Antártica Escolar (EAE 2013), organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH), que este año tuvo como novedades la navegación del legendario mar de Drake abordo del buque Aquiles, de la Armada de Chile, y la inclusión de un grupo de estudiantes de Finlandia.

Alumnos y profesores de Antofagasta, Santiago, Punta Arenas y Espoo (Finlandia) culminaron así un extenso programa de actividades en terreno, como fueron la visita a la pingüinera de la península Ardley (cercana a la base Escudero del INACH) y a una colonia de elefantes marinos, experiencias que fueron guiadas por el profesor Anelio Aguayo, del Departamento Científico del instituto polar nacional. Además, hicieron un ascenso al domo Bellingshausen. En su gran mayoría estas actividades fueron guiadas por científicos antárticos, quienes explicaron aspectos biológicos, ecológicos y glaciológicos de las zonas exploradas.

Una actividad de terreno particularmente interesante fue la toma de muestras de microalgas en el glaciar Collins, las que fueron analizadas en los laboratorios de microbiología de la base Escudero junto al Dr. Marcelo González, del Instituto Antártico Chileno.

Otro aspecto destacable fue la visita a otras bases antárticas de Chile y a las estaciones de China, Rusia y Uruguay, donde pudieron interiorizarse de las actividades que cada país lleva a cabo en este territorio y contrastar las visiones que las diferentes culturas poseen en torno al Continente Blanco. Junto a personal de la Estación Marítima de Bahía Fildes, de la Armada, los integrantes de la EAE 2013 realizaron por segundo año consecutivo la limpieza de la playa, actividad que se suma a iniciativas similares realizadas alrededor del mundo y que ponen de manifiesto la necesidad de promover una mayor conciencia medioambiental.

En su regreso a Punta Arenas y tras cruzar un mar de Drake inusualmente sereno, la EAE llegó a Puerto Williams, donde visitaron el parque etnobotánico Omora. En su viaje a través del canal Beagle, el mismo que navegará el naturalista inglés Charles Darwin en el siglo XIX, alumnos y profesores tuvieron la oportunidad de compartir con científicos nacionales y extranjeros de la expedición antártica nacional y asistieron a diversas charlas sobre la investigación en el territorio antártico.

Las delegaciones estudiantiles vuelven mañana sábado 2 de marzo a sus ciudades de origen. Esta expedición, única en su categoría a nivel mundial, es el premio que obtienen los ganadores de la Feria Antártica Escolar, que este año cumplirá 10 años promoviendo la vocación científica antártica en Chile. @prensaantartica

Tesis doctoral encuentra restos de contaminantes en pingüinos de la Antártica

Entre las conclusiones se recoge que “fueron identificados procesos de bioacumulación y biomagnificación de contaminantes, y en cadmio y selenio se alcanzaron niveles potencialmente tóxicos para los pingüinos”. Fotografía Instituto Antártico Chileno, INACH.

Una tesis doctoral realizada en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia por Silvia Jerez Rodríguez ha encontrado “niveles potencialmente tóxicos” de cadmio y selenio en los pingüinos de la Antártida.

Este trabajo de investigación, que ha analizado los bioindicadores de la contaminación ambiental en la Península Antártica y las islas asociadas, señala en una de sus conclusiones que la misma “podría afectar a la región”.

La tesis doctoral indica que se ha elegido a estos animales como objeto de estudio “porque presentan unas características útiles para la monitorización de contaminantes, por ser especies de vida larga situados en la cima de las cadenas tróficas”.

Este trabajo científico analizó las concentraciones no sólo de cadmio y selenio, sino, también, de zinc, níquel y cobre, entre otros, en los tejidos y en el contenido estomacal de pingüinos papúa, barbijo y de Adelia.

Este trabajo de investigación, que ha analizado los bioindicadores de la contaminación ambiental en la Península Antártica y las islas asociadas, señala en una de sus conclusiones que la misma “podría afectar a la región”.

Para ello fueron analizados un total de 33 cadáveres, junto con 207 muestras de plumas, recogidos en la península Antártica entre los años 2006 y 2010.

Entre las conclusiones se recoge que “fueron identificados procesos de bioacumulación y biomagnificación de contaminantes, y en cadmio y selenio se alcanzaron niveles potencialmente tóxicos para los pingüinos”.

La tesis doctoral fue dirigida por el profesor de la Universidad de Murcia Miguel Motas Guzmán y el investigador del Museo de Ciencias Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Andrés Barbosa Alcón.

Nota relacionada:

Disminuye población de pingüinos barbijo en la Antártica por efectos del cambio climático

Estudio revela inusual fuente de alimentación de musgo antártico

Cobertura de musgo en las islas del este antártico. Las plantas sobreviven en suelos pobres gracias a las materias fecales dejadas por pingüinos. Créditos BBC.

Tras 16 años investigando cómo las plantas responden al cambio climático inducidas por el estrés ambiental en la Antártica, la profesora de la Facultad de Ciencias Biológicas, de la Universidad de Wollongong de Australia, Sharon Robinson, logró determinar la inusual fuente de alimentación de los musgos que sobreviven al clima extremo en el Continente Blanco, según informó BBC.

Según el reciente estudio presentado en la reunión anual de la Sociedad de Biología Experimental en Austria, las plantas extraen sus nutrientes de las materias fecales dejadas por pingüinos que vivieron en la misma zona hace miles de años, interrogante resuelta, que resultaba clave para la científica, ya que el suelo en el que crecen es muy pobre, “compuesto básicamente de arena y granizo”.

Luego de analizar todos los componentes químicos del musgo, Robinson y su equipo de investigación, encontraron que el nitrógeno utilizado por la planta, había pasado en algún momento por un depredador marino.

“El nitrógeno que pasa por algas, kril, peces y luego pingüinos, tiene características que permiten identificarlo”, señaló la investigadora a BBC.

El asunto es que no hay pingüinos en las islas del este antártico.

Los investigadores constataron que el musgo crece donde se encontraba antiguamente una colonia de pingüinos Adelie (Pygoscelis adeliae). “Entre hace 3.000 y 8.000 años hubo una colonia de pingüinos en este sitio. Existe evidencia fósil de esa presencia e incluso pueden verse aún piedras utilizadas por los pingüinos para hacer sus nidos, y lo otro que aún puede encontrarse en el lugar, son excrementos de pingüinos”, explicó Robinson a BBC.

Las plantas, que crecen solo 2 o 3 mms. Por año, crean áreas verdes y frondosas donde viven insectos y otros organismos diminutos que logran sobrevivir en este desierto helado. “Como la temperatura es tan baja en la Antártica, esos nutrientes han permanecido congelados en el suelo, y ahora están alimentando al musgo”, comentó la profesora e investigadora. @prensaantartica

+ Información: UOW.EDU.AU

Pingüino emperador amenazado por derretimiento de hielo marino en la Antártica

El pingüino emperador es una de las aves más grandes existentes en la Antártica, y de acuerdo al reciente estudio, su reproducción está disminuyendo drásticamente a casusa del derretimiento del hielo marino en la zona. Stephanie Jenouvrier, bióloga del WHOI.

De acuerdo al reciente estudio a cargo de los investigadores de la Institución Oceanográfica Woods Hole, WHOI, y publicado recientemente en la revista Global Change Biology, si las temperaturas globales continúan aumento los pingüinos emperador en Tierra Adelia, en el este de la Antártica, podrían llegar a desaparecer.

“Durante el último siglo, ya hemos observado la desaparición de la colonia de pingüinos en los Islotes Dion, en la Península Antártica occidental”, señala Stephanie Jenouvrier, Bióloga del WHOI y autora principal del nuevo estudio.

“Entre 1948 y 1970 los científicos registraron más de 150 parejas reproductoras en la zona. En 1999, la población se había reducido a tan sólo 20 parejas, y en 2009, habían desaparecido por completo”, comenta la investigadora.

Al igual que en la Tierra Adelia, Jenouvrier cree que la disminución de los pingüinos podría estar con una disminución simultánea en el hielo marino antártico, a causa del aumento de las temperaturas en la región.

A diferencia de otras aves marinas, las crías de los pingüinos emperador se reproducen casi exclusivamente en el hielo marino. Si el hielo se rompe o desaparece a principios de temporada, podría ocurrir una falta masiva de reproducción.

“Hasta el momento, hay una gran tasa de mortalidad en las etapas de cría, ya que sólo el 50 por ciento de los polluelos sobreviven hasta el final de la temporada, y sólo la mitad sobrevive hasta el próximo año”, explica Jenouvrier.

La desaparición del hielo marino, también puede afectar a la fuente de alimentación de los pingüinos. Las aves se alimentan principalmente de peces, calamares y kril, que a su vez se alimenta de fitoplancton, zooplancton y pequeños organismos que crecen en la parte inferior del hielo. Si el hielo desaparece, también lo hará el plancton, lo que repercute en la cadena alimentaria que puede llegar a matar de hambre a las distintas especies que dependen de ella.

El Instituto Oceanográfico Woods Hole, es una organización privada sin fines de lucro con sede en Massachusetts, dedicada a la investigación marina, ingeniería y educación superior, fundada en 1930, con el objetivo de comprender los océanos y su interacción con la tierra, entendida como un todo. @prensaantartica

+ Información: WHOI.EDU

Disminuye población de pingüinos barbijo en la Antártica por efectos del cambio climático

La disminución en la población de pingüinos se ha generalizado a todas las Shetland del Sur y la Península Antártica, como consecuencia del cambio climático, explicó el Dr. Andrés Barbosa del Departamento de Ecología Evolutiva del Museo Nacional de Ciencias Naturales de España.

Entre 1991 y 2008, la colonia de pingüinos barbijo en la Isla Decepción en la Antártica, ha sufrido una reducción del 36 por ciento de las parejas reproductoras, informó el Dr. Andrés Barbosa del Departamento de Ecología Evolutiva del Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC, en España.

“EL trabajo se ha desarrollado a lo largo de 17 años en los que además de otras investigaciones, se procedió al conteo del número de pingüinos que criaban cada año”, explicó Barbosa a Prensa Antartica, aclarando que esta disminución de las colonias de pingüinos se ha producido además en otras zonas.

“Esta reducción no solamente se ha producido en este enclave, sino que es general a todas las Shetland del Sur y la Península Antártica, y parece estar relacionado con el cambio climático a través del incremento de las temperaturas que provoca que haya menos hielo durante el invierno, y con ello una reducción de las algas de las que se alimenta el kril, ya que viven en el interior del hielo”, comentó el investigador.

“La reducción del kril provoca la disminución de las especies que son dependientes de esta especie, como es el caso del pingüino barbijo y el pingüino adelia. Sin embargo, el pingüino papua que tiene una dieta más variada, en la que se incluyen peces, no se ve afectado”, dice el Dr. Barbosa.

El proyecto del que forma parte el académico, se denomina PINGUCLIM, y tiene por objetivo el estudio de tres especies de pingüinos antárticos y su relación con el fenómeno del cambio climático en la Antártica, donde uno de sus resultados, es la comprobación de la influencia del cambio en la climatología en las poblaciones de pingüinos en la zona.

PINGUCLIM busca determinar el efecto del cambio climático sobre la fisiología de los pingüinos barbijo (Pygoscelis antárctica), Papua (Pygoscelis papua), y adelia (Pygoscelis adeliae), centrándose en los efectos que el cambio climático puede ejercer sobre la fauna parasitaria y organismos patógenos de las especies estudiadas, y como consecuencia sobre su sistema inmunitario.

La Península Antártica, es uno de los lugares del planeta donde se puede observar el rápido aumento de las temperaturas en los últimos 50 años, con un incremento de 2.5 º C. @prensaantartica

+ Información: PINGUCLIM.EEZA.CSIC.ES