Chilenos intentan dilucidar el impacto real del calentamiento en plantas antárticas

Dr. León Bravo

Investigadores de la Universidad de La Frontera, en conjunto con colegas de las universidades de Concepción y Mayor, estudian las respuestas de las plantas frente al incremento de temperatura y CO2 para esclarecer las bases biológicas de la expansión de las poblaciones vegetales en la Antártica. Fotografía Ebarticevic/INACH.

Publicado por Comunicaciones INACH

Son innumerables las evidencias que la comunidad científica ha presentado sobre el cambio climático asociado a un calentamiento global. Menos conocidos son los mecanismos precisos que están utilizando los seres vivos, como las plantas antárticas, para sobrevivir en un ambiente en el que las temperaturas van al alza. Justamente este es el objetivo del proyecto del Dr. León Bravo, financiado por Conicyt y el Instituto Antártico Chileno (INACH), quien está formando un grupo internacional dedicado a investigar la ecofisiología de las dos plantas vasculares que crecen en la Antártica: clavelito antártico (Colobanthus quitensis) y pasto antártico (Deschampsia antarctica).

La ecofisiología es una rama de la biología que estudia los procesos e interacciones entre organismos, a nivel de comunidades y ecosistemas, así como de las interrelaciones entre los sistemas vivos y los inertes, y cómo esto afecta procesos internos de los individuos. Por ello, lo interesante de esta investigación es que intentará responder sus hipótesis desde una visión más holística, no sólo indagando la relación de la planta con el medio, sino además cómo esta interacción afecta el crecimiento, reproducción, supervivencia, número y distribución geográfica de los individuos.

En la primera etapa del proyecto, se instalaron unas cámaras de calentamiento pasivo (conocidas como OTC, “open top chamber”) en poblaciones de pasto y clavel antárticos cerca de la base polaca Arctowski, en la isla Rey Jorge, “para generar un cambio de temperatura y podamos comparar las plantas que crecen dentro de estas cámaras con las que crecen fuera, es decir, comparar tasas de crecimiento, tasas metabólicas, estados reproductivos, aspectos que tienen que ver con la ecofisiología de estas plantas in situ”, comenta Bravo.

El proyecto

Estas dos plantas han manifestado en los últimos quince años un aumento exponencial de sus poblaciones, con una expansión de la cobertura, del tamaño de los individuos y de su potencial reproductivo. La asociación de este crecimiento con el cambio climático que está viviendo la península Antártica fue casi inmediata. “Nosotros queremos medir parámetros fisiológicos y bioquímicos y establecer realmente que el vínculo con el calentamiento es así, porque existe controversia: no está cabalmente comprendido que se deba a un efecto directo de la temperatura. A lo mejor sí se debe al cambio de temperatura, pero quizás los efectos no son directos sobre la fisiología de la planta y tienen que ver con otras cosas”, detalla el investigador de la Universidad de La Frontera. En este sentido, Bravo explica que a lo mejor no se trata de un efecto directo sobre el aumento de la fotosíntesis y el metabolismo de la planta, sino que el alza de temperatura puede estar provocando un cambio en las comunidades microbianas del suelo, que facilitan el reciclaje de nutrientes y sea su mayor disponibilidad la que explique que la planta crece más.

En esta temporada, el grupo del Dr. Bravo pudo viajar dos veces a la Antártica. En el primer y segundo viaje trabajaron en las cercanías de la nombrada base polaca, pero en esta última ocasión también navegaron a bordo del buque Aquiles, de la Armada de Chile, en un viaje de exploración más allá del círculo polar antártico organizado por el INACH, que incluyó a los más destacados investigadores polares chilenos. Afortunadamente, Bravo encontró otro lugar donde se pueden obtener muestras de plantas: la isla Lagotellerie, en el sector de la bahía Margarita (67° latitud sur). Esto permite ampliar el gradiente latitudinal de las áreas estudiadas.

El proyecto “Ecofisiología en plantas antárticas: esclareciendo las consecuencias biológicas del cambio climático en poblaciones vegetales de la Antártica marítima” es de largo plazo y el Dr. Bravo espera tener instalados sus equipos, al menos, tres años seguidos y de esta forma estudiar el efecto acumulativo. “Durante el segundo año vamos a colectar plantas para enviarlas a Canadá y estudiarlas en un simulador, un biotrón, donde se va a simular el efecto de la temperatura y el aumento del CO2 en estas plantas. Ahí deberíamos tener resultados interesantes, porque casi no se ha estudiado el efecto del CO2 en estas plantas”, cuenta Bravo, quien es además representante nacional ante el SCAR (Scientific Committee on Antarctic Research), el más importante organismo científico internacional relacionado con el Continente Blanco.

Científicos checos y chilenos exploran posibilidades de cooperación antártica

INACH

Las áreas microbiológica, geomorfológica y paleontológica aparecen como las más auspiciosas para el apoyo mutuo de estos países en la región de la península Antártica. Foto y texto INACH.

Publicado por el Departamento de Comunicaciones INACH

Durante la época estival, son cientos los científicos que pasan por esta austral ciudad en su camino de ida o regreso a la Antártica. Sólo el programa antártico de Chile ha trasladado durante esta temporada a 120 investigadores nacionales al Continente Blanco y ha apoyado el traslado de 197 investigadores de programas antárticos internacionales. En este sentido y aprovechando su estadía en Punta Arenas luego de una larga temporada polar, investigadores de la República Checa visitaron el Instituto Antártico Chileno (INACH) y se reunieron con sus pares nacionales para explorar posibilidades de cooperación científica en la zona norte de la península Antártica.

Los doctores Marcelo Leppe y Javier Arata, del INACH, expusieron en la cita sobre el Programa Nacional de Ciencia Antártica, sus líneas de investigación, su forma de financiamiento y concurso, junto con detallar las bases y campamentos que posee el país. Los investigadores checos se mostraron impresionados por el tamaño del programa antártico nacional y por la variedad de proyectos que está desarrollando.

A su vez, el Dr. Pavel Kapler, de la Universidad Masaryk, entregó información sobre la base checa Johann Gregor Mendel, ubicada en la isla James Ross, que tiene una capacidad para 20 personas (15 de ellas investigadores) y 2 laboratorios. Luego, los científicos checos expusieron sobre las investigaciones que están llevando a cabo en geología, glaciología, paleontología, climatología, fisiología de plantas, zoología y microbiología.

El Dr. Kapler, jefe de la base Mendel, piensa que “la cooperación será bastante en el futuro: los estudios biológicos y microbiológicos son muy promisorios, al igual que los estudios de geomorfología y vulcanología”. Según Kapler, “hay un gran potencial para establecer colaboraciones entre los dos países y nos consideramos muy afortunados por haber sido invitados por el INACH para compartir ideas y posibilidades”.

En tanto, el Dr. Arata, quien es vicepresidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), comentó que “la isla James Ross, donde se encuentra la estación científica checa, presenta condiciones muy diferentes a las encontradas en la zona occidental de la península Antártica, donde operamos regularmente. Además, los checos también operan con apoyo de la Armada de Chile, por lo que la colaboración entre ambos programas es muy ventajosa”. El programa polar checo ha operado a través de Punta Arenas desde hace varios años y esta es la primera vez que se logra un encuentro para discutir posibles colaboraciones científicas. @prensaantartica

+ Info: INACH.CL

Investigadores buscan aumentar producción de plantas nativas a través de cultivo in vitro

Parte del equipo de investigación que pretende aumentar la producción de plantas nativas de Magallanes y Antártica Chilena, Dra. Valeria Latorre y el Ingeniero agropecuario Luis Bahamonde. Créditos UMAG.CL

Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Magallanes, UMAG, se encuentran desarrollando un innovador proyecto que busca aumentar la producción de plantas nativas, a través de un método de propagación in vitro.

Multiplicar plantas de calafate (Berberis microphylla), frutilla silvestre (Rubus geoides), entre otras especies locales mediante técnicas biotecnológicas clásicas, el proyecto pretende incorporar especies nativas e introducidas con características frutícolas y ornamentales al sistema de producción agrícola.

El equipo de investigación está compuesto por los los académicos Dra. Valeria Latorre, Dra. María Luisa Salmeron, Dra. Ingrid Hebel, Claudia Salinas, Ing. Julio Yagello, y el Ing. Luis Bahamonde, con el apoyo del Programa Innova Corfo y que contempla la implementación de un laboratorio para el desarrollo de los diversos procesos involucrados.

El cultivo in vitro planteado por los científicos contempla varias fases identificadas como preparatoria, establecimiento, multiplicación, enraizamiento y aclimatización, las cuales permiten, finalmente, determinar las condiciones necesarias para un óptimo crecimiento y multiplicación de las plantas.

De esta forma, se utilizan en el proceso medios artificiales de cultivo con sales minerales, vitaminas, hormonas y agar, orientados a lograr que la planta pueda posteriormente seguir su propagación a nivel tradicional, incluso con un mayor nivel de calidad, al encontrarse libres de patógenos. @prensaantartica

+ Información: UMAG.CL

 

 

 

Estudio revela inusual fuente de alimentación de musgo antártico

Cobertura de musgo en las islas del este antártico. Las plantas sobreviven en suelos pobres gracias a las materias fecales dejadas por pingüinos. Créditos BBC.

Tras 16 años investigando cómo las plantas responden al cambio climático inducidas por el estrés ambiental en la Antártica, la profesora de la Facultad de Ciencias Biológicas, de la Universidad de Wollongong de Australia, Sharon Robinson, logró determinar la inusual fuente de alimentación de los musgos que sobreviven al clima extremo en el Continente Blanco, según informó BBC.

Según el reciente estudio presentado en la reunión anual de la Sociedad de Biología Experimental en Austria, las plantas extraen sus nutrientes de las materias fecales dejadas por pingüinos que vivieron en la misma zona hace miles de años, interrogante resuelta, que resultaba clave para la científica, ya que el suelo en el que crecen es muy pobre, “compuesto básicamente de arena y granizo”.

Luego de analizar todos los componentes químicos del musgo, Robinson y su equipo de investigación, encontraron que el nitrógeno utilizado por la planta, había pasado en algún momento por un depredador marino.

“El nitrógeno que pasa por algas, kril, peces y luego pingüinos, tiene características que permiten identificarlo”, señaló la investigadora a BBC.

El asunto es que no hay pingüinos en las islas del este antártico.

Los investigadores constataron que el musgo crece donde se encontraba antiguamente una colonia de pingüinos Adelie (Pygoscelis adeliae). “Entre hace 3.000 y 8.000 años hubo una colonia de pingüinos en este sitio. Existe evidencia fósil de esa presencia e incluso pueden verse aún piedras utilizadas por los pingüinos para hacer sus nidos, y lo otro que aún puede encontrarse en el lugar, son excrementos de pingüinos”, explicó Robinson a BBC.

Las plantas, que crecen solo 2 o 3 mms. Por año, crean áreas verdes y frondosas donde viven insectos y otros organismos diminutos que logran sobrevivir en este desierto helado. “Como la temperatura es tan baja en la Antártica, esos nutrientes han permanecido congelados en el suelo, y ahora están alimentando al musgo”, comentó la profesora e investigadora. @prensaantartica

+ Información: UOW.EDU.AU

Estudio divide la Antártica en distintas regiones biogeográficas

El estudio realizado por científicos de diferentes nacionalidades, identificó 15 nuevas regiones biogeográficas en el territorio Antártico e islas. Captura Australian Antarctic Division.

Una nueva investigación sobre la biogeografía de la Antártica ha identificado 15 regiones distintas de las islas y el continente cerca de la costa.

El estudio, publicado por la División Antártica Australiana, examinó la geografía, geología, clima, flora y fauna de las zonas libres de hielo de la Antártica y las regiones antárticas identificando biológicamente distintos tipos de conservación biogeográficas.

El autor principal, perteneciente a la División Antártica Australiana, biólogo Dr. Aleks Terauds, dijo que esta es la primera vez que se hace  una evaluación de todo el continente de la biogeografía de la Antártica con todos los datos disponibles sobre diversidad biológica.

“Anteriormente la zona terrestre de la Antártica se ha dividido en 2 áreas principales en base a aspectos como la geología, geografía o tipos específicos de la biodiversidad. La nueva investigación, incluye la biología diversa como los microbios, invertebrados y plantas”, dijo el Dr. Terauds.

“El estudio reveló un ecosistema complejo que puede ser dividido en 15 regiones biogeográficas muy distintas, que se caracterizan por diferentes climas, paisajes y especies”,  comentó el  Dr. Terauds.

“Las regiones de conservación biogeográficas de la Antártica, representan una base importante para las medidas de bioseguridad, para gestionar el riesgo de las especies, incluyendo especies nativas de la Antártica, que se transfieren de una zona biogeorgráfica a otra”

El reciente trabajo, contó con la participación de científicos de Australia, Sudáfrica, Nueva Zelanda y el Reino Unido, identificó 15 áreas:

  1. North-east Antarctic Peninsula
  2. South Orkney Islands
  3. North-west Antarctic Peninsula
  4. Central South Antarctic Peninsula
  5. Enderby Land
  6. Dronning Maud Land
  7. East Antarctica
  8. North Victoria Land
  9. South Victoria Land
  10. Transantarctic Mountains
  11. Ellsworth Mountains
  12. Marie Byrd Land
  13. Adelie Land
  14. Ellsworth Land
  15. South Antarctic Peninsula

Los delegados de la Reunión Consultiva del Tratado Antártico, RCTA, instaron a desarrollar una representación más amplia de las regiones de conservación, sobre la base de esta nueva evaluación biogeográfica nueva, sumándose a las Zonas Antártica Especialmente Protegidas. @prensaantartica

+ Información: ANTARCTICA.GOV.AU