
La celebración anual del Día Internacional de la Madre Tierra, “honra a nuestro planeta, el único de que disponemos, y al lugar que los seres humanos ocupan en él, también se concibe como una llamada a la acción contra los comportamientos humanos que desprecian los recursos y ecosistemas de la naturaleza que sirven de apoyo a la vida”, señaló el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon. Crédito UN Photo/Martine Perret
Como cada 22 de abril, alrededor de todo el mundo, recordamos el Día Internacional de la Madre Tierra, en reconocimiento a la tierra y sus ecosistemas por proporcionarnos la vida y el sustento a lo largo de toda la existencia.
Junto con ello, esta fecha, supone también reconocer la responsabilidad que nos corresponde, tal como fue expuesto en la Declaración de Río de 1992, donde se invita a promover la armonía con la naturaleza y la Tierra, a fin de alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras.
Cada año se hace más imprescindible y necesario considerar este tipo de proclamaciones y conmemoraciones con mayor responsabilidad, tanto desde los Estados y Gobiernos, como de las instituciones y organizaciones sociales, y la propia sociedad civil.
Madre tierra, Pacha Mama, o Tonantzin, es la expresión utilizada en algunos países y regiones del mundo, para referirse al planeta Tierra, lo que demuestra la interdependencia que existe entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta que habitamos.
Este año en junio, los líderes mundiales se reunirán en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20). Las conversaciones se centrarán en dos temas principales: cómo construir una economía verde para lograr el desarrollo sostenible y sacar a la gente de la pobreza y cómo mejorar la coordinación internacional para el logro del desarrollo sostenible.
En este sentido, el Secretario General de Naciones Unidas, ONU, Ban Ki-moon, señaló que la celebración anual del Día Internacional de la Madre Tierra, “honra a nuestro planeta, el único de que disponemos, y al lugar que los seres humanos ocupan en él, también se concibe como una llamada a la acción contra los comportamientos humanos que desprecian los recursos y ecosistemas de la naturaleza que sirven de apoyo a la vida”, dijo Ban.
De igual manera el Secretario de la ONU, recordó que en pocas semanas, el mundo se congregará en río de Janeiro para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, “la cual se ofrece como una oportunidad que llega en el momento más indicado, para emprender un cambio de rumbo, que nos lleve a un nuevo paradigma que tanto se necesita y a renovar el compromiso con las medidas de ejecución”, indicó Ban Ki-moon.
“En los próximos veinte años, el mundo necesitará al menos un 50% más de alimentos… un 45% más de energía… un 30% más de agua… y muchos millones de nuevos empleos. Nuestro reto en Río+20, y más allá, es adoptar un enfoque holístico e integrado en relación con esas dificultades entrelazadas —un enfoque que se centre en las interrelaciones de modo que las soluciones a un problema se traduzcan en progresos en todos ellos”, explicó la máxima autoridad de la ONU.
“Tenemos por delante decisiones difíciles, pero necesarias. Hemos de obtener un resultado que sea a la vez práctico y capaz de generar transformaciones. Debemos utilizar Río+20 para promover un mayor respeto por la naturaleza y cultivar un entorno —natural y social— en el que todos los niños se sientan seguros y todas las personas puedan prosperar. La Madre Tierra nos pertenece a todos; Río+20 es una de esas oportunidades que solo se presentan una vez cada generación y que todos debemos aprovechar”, concluyó Ban Ki-moon.
El Día Internacional de la Madre Tierra promueve una visión del planeta como la entidad que sustenta a todos los seres vivos de la naturaleza. Rinde homenaje específicamente a la Tierra en su conjunto y al lugar que ocupamos en ella. El Día Internacional de la Madre Tierra no tiene por objetivo reemplazar otros actos, como el Día de la Tierra que se celebra en muchos países desde los años setenta, sino reforzarlos y reinterpretarlos sobre la base de los cambiantes desafíos que enfrentamos. @prensaantartica
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