La Hora del Planeta se prepara para enfrentar su desafío más importante

La Hora del Planeta en Chile. WWF Chile

La Hora del Planeta de WWF enfrenta su reto más grande este año: fortalecer el enfoque en torno al mayor desafío ambiental: el cambio climático. A medida que la oportunidad de actuar por el clima llega a su apogeo en el 2015, el movimiento ambiental colectivo más grande del mundo se intensificará para cambiar el cambio climático.

La novena edición de La Hora del Planeta se celebrará en todo el mundo el sábado 28 de marzo de 2015, a las 20.30 (hora local), a tan solo unos meses de que se pacte un nuevo acuerdo climático global. Cuando La Hora del Planeta llegue, abarcará seis continentes y las 24 zonas horarias del mundo uniendo a una comunidad global conectada por acciones climáticas individuales.

Incluso antes de la hora, los organizadores de La Hora del Planeta ya están trabajando con los ciudadanos, los políticos y las empresas para avanzar en temas climáticos en más de 120 países. Esto incluye asesorar al Gobierno de Nepal en políticas que faciliten el acceso a la energía solar para uso urbano-residencial; la concienciación sobre el clima en escuelas de Europa y África; y el trabajo con los agricultores y pescadores de Australia y Colombia, entre otras.

“El cambio climático no es solo el asunto de La Hora del Planeta, es el asunto de nuestra generación”, dijo Sudhanshu Sarronwala, Director de Comunicación y Marketing de WWF Internacional. “La Hora del Planeta es la manifestación colectiva más duradera del mundo con un enfoque en el clima. Puede que las luces se apaguen por una hora pero las acciones de millones de personas este año inspirarán las soluciones requeridas para enfrentar al cambio climático”.

Los monumentos más famosos del mundo apagarán sus luces una vez más durante La Hora del Planeta. Las personas alrededor del mundo también usarán La Hora del Planeta para promover soluciones ante el cambio climático. Desde los “Préstamos de La Hora del Planeta”, (Earth Hour Loans) que apoyan la instalación de energía solar, hasta los “Bosques de La Hora del Planeta” (Earth Hour Forests), destinados a combatir la deforestación, La Hora del Planeta está en el centro de los esfuerzos globales de la gente apoyando las energías renovables, la legislación amigable con el clima, la educación y las prácticas de negocios responsables con el ambiente.

Desde 2007, La Hora del Planeta ha movilizado a empresas, organizaciones, gobiernos y cientos de millones de individuos en más de 7,000 ciudades y 162 países para actuar por un futuro sostenible. Mientras la ventana de oportunidades para actuar se vuelve más estrecha, La Hora del Planeta es la plataforma global que impulsa soluciones innovadoras dirigidas por las personas para cambiar el cambio climático.

En Chile, WWF está promoviendo acciones que llaman al movimiento ciudadano a través del hashtag #YOMEMUEVO para indicar que todos en conjunto pueden hacer cambios para mejorar la salud del planeta. En concreto, se impulsarán dos iniciativas que se espera tengan un gran impacto ambiental en el país: desincentivar el uso de bolsas plásticas para el transporte de productos, y la promoción del uso y el consumo de productos energéticamente eficientes.

“En Chile, llamar al movimiento y la acción es una prioridad para fortalecer a las comunidades y cambiar el cambio climático. En el país hemos celebrado La Hora del Planeta desde el 2009 y este año es nuestra séptima versión. Queremos aprovechar toda la energía que genera este evento para impulsar a la gente a ser parte del movimiento global más grande para cambiar el cambio climático”, dijo Susan Díaz, coordinadora nacional de La Hora del Planeta. @prensaantartica

La Hora del Planeta 2015 será celebrada el próximo sábado 28 de marzo entre las 8.30pm y las 9.30pm hora local.

+ INFO: LA HORA DEL PLANETA 

#tupoder  #YOMEMUEVO

Autoridades confirman presencia de didymo en río junto a Parque Nacional Torres del Paine

Conferencia de prensa, Conaf, Sernapesca y Cequa

Profesionales de la Fundación Cequa fueron los encargados de confirmar, tras los análisis respectivos, la presencia de la alga invasora en cinco de los nueve puntos monitoreados. Créditos Conaf.

 

El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), informó que se ha confirmado la detección de la microalga Didymo (Didymosphenia geminata) en el sector de la cuenca del río Serrano, en una extensión de alrededor de 30 km hasta su desembocadura en el seno de Última Esperanza.

El hallazgo fue confirmado por el Centro de Estudios del Cuaternario de Fuego – Patagonia y Antártica (Fundación Cequa), luego de analizar las muestras tomadas por un estanciero del lugar, quien ante la sospecha de la presencia de esta microalga, se contactó con la fundación responsable de ejecutar el programa Didymo en Magallanes, que opera con aportes del Gobierno Regional.

Posteriormente, Cequa realizó nuevos muestreos en el área, confirmando la presencia de Didymo en cinco de los nueve puntos inspeccionados, activando las acciones de coordinación con Sernapesca y Conaf, organismos que ya están tomando las medidas para abordar la contingencia, como la declaración de emergencia de plaga, y la restricción de acceso de kayak al Parque Nacional Torres del Paine, colindante con la zona afectada.

Así lo indicó el Director Regional de Sernapesca Magallanes, Manuel Díaz, quien explicó que el organismo resolvió declarar Emergencia de Plaga y establecer un polígono de contención, “cuyo primer objetivo es evaluar la magnitud del problema, así como también exigir a aquellas personas que realicen actividades de pesca recreativa y deportes náuticos, la desinfección de sus artes, aparejos, equipos, embarcaciones y todo elemento que haya estado en contacto con el agua”.

Asimismo, Sernapesca dispondrá de un programa de control y difusión enfocado a las empresas que realizan actividades de transporte de turistas y lugareños, con el fin de comprometer a los ciudadanos en las acciones que deben adoptar para no dispersar la plaga en zonas que se encuentren libres de ella.

En ese sentido, el Director Regional recalcó que el hallazgo se produjo a partir de la denuncia de un particular, lo que confirma la efectividad de la intensa campaña de difusión y empoderamiento que se ha realizado en Magallanes para concientizar a la comunidad en torno al riesgo del Didymo.

Acceso restringido

La Directora Regional de Conaf Magallanes y Antártica Chilena, Alejandra Silva Garay, expresó que la entidad que dirige tomará medidas inmediatas orientadas a mantener confinada la presencia de Didymo al sector sur de la cuenca del río Serrano. Agregó que en la zona existe una baja actividad de pesca recreativa, predominando los deportes náuticos como kayak y la navegación turística.

“Apenas fuimos informados de esta situación, comenzamos a restringir el acceso de kayak al Parque Nacional Torres del Paine y se le informará al concesionario que opera con este tipo de embarcaciones en el lago Grey, que éstas deberán permanecer en el lugar para evitar el riesgo de que reingresen infestadas”, señaló la Directora.

Asimismo, CONAF resolvió no autorizar la navegación de kayak y zodiac entre el salto del río Serrano y el Pueblito Serrano, aguas arriba. La autoridad agregó que se implementarán otras medidas en los parques nacionales Torres del Paine y Bernardo O´Higgins, las cuales se discutirán en la próxima reunión del comité regional de trabajo de Didymo, ente técnico que sesionará este viernes en Punta Arenas. @prensaantartica

Didymo

Buque polar brasileño culmina Campaña Antártica y se despide de la Región de Magallanes

“Almirante Maximiano”, Armada de Brasil. TZN.

La Armada de Chile y la Marina de Brasil mantienen una cooperación en temas antárticos desde hace más de 30 años. Créditos TZN.

 

El pasado lunes zarpó desde Punta Arenas el Buque Polar “Almirante Maximiano” de la Armada de Brasil, bajo el mando del Capitán de Navío José Benoni Valente Carneiro, culminando su XXXIII Operación Antártica. Esta fue la operación más extensa llevada a cabo por la Marina de Brasil en el territorio antártico, siendo posible mediante la acción coordinada con la Comissão Interministerial para Recursos do Mar (CIRM), responsable del Programa Antártico Brasileño (Proantar).

En el marco de los saludos protocolares al Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Felipe García Huidobro, el Comandante Valente señaló que “existe una cooperación y amistad de más de 30 años con Chile, debido a que los programas antárticos de ambos países surgieron en la misma época, por lo que el traspaso de experiencias ha sido siempre muy positivo”.

El Buque Polar brasileño visita regularmente la región de Magallanes, entre octubre y marzo de cada año, como parte de las operaciones de reaprovisionamiento logístico a la Estación Antártica Brasileña “Comandante Ferraz”, además de traslado de investigadores que participan en proyectos científicos en la Antártica.

El Proantar empezó en 1982 con la adquisición de Buque de Apoyo Oceanográfico Barão de Teffé, ya deshabilitado, por el entonces Ministro del Armada, Almirante Maximiano Eduardo da Silva Fonseca, insigne marino que presta su nombre a la nave. Desde entonces, y gracias a la planificación cuidadosa y el uso racional de los recursos disponibles, Brasil mantiene una presencia constante en el continente blanco. @prensaantartica

Chile reabre base “Yelcho” para potenciar estudios del ecosistema marino antártico

Vista de la base Yelcho (foto de Joao BARBOSA)

Uno de los hitos de la 51ª Expedición Científica Antártica, en curso, ha sido la puesta en marcha de esta base cerrada desde 1998. Créditos INACH.

 

La reapertura de la base “Yelcho” durante esta temporada polar, fue calificada como uno de los grandes hitos de la etapa marítima de la 51ª Expedición Científica Antártica organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y apoyada fuertemente por la Armada de Chile. Así lo expresaron el director nacional del INACH, Dr. José Retamales, y el comandante en jefe de la III Zona Naval, Contraalmirante Felipe García-Huidobro, en conferencia de prensa, realizada hoy en la sede del organismo polar.

La base “Yelcho” fue reinaugurada a principios de febrero de este año en una ceremonia en la que también participó el presidente de Conicyt, Dr. Francisco Brieva. Esta base está ubicada a 370 km de la isla Rey Jorge, a la entrada suroriental de la bahía del Sur, en la isla Doumer (64.9° Latitud Sur, 63.6° Longitud Oeste). Está muy cerca de la base “Palmer”, del programa polar de los Estados Unidos, y de la base “Gabriel González Videla”, de la Fuerza Aérea de Chile.

De acuerdo al director del INACH, con la reapertura de “Yelcho” el país está potenciando el desarrollo de investigaciones marinas y oceanográficas y, al mismo tiempo, ampliando las posibilidades de cobertura geográfica del programa polar nacional, especialmente en lo que se denomina la “Antártica Marítima”.

En tanto, el Contraalmirante Felipe García-Huidobro expresó que esta base tiene un estrecho vínculo con la Armada de Chile, no solo porque el rompehielos “Viel” y el AP-41 “Aquiles” participaron transportando todo lo necesario para su implementación en esta última campaña antártica, sino porque fue la Armada la que construyó “Yelcho” el año 1962 con fines de estudios meteorológicos al servicio del país y con el apoyo de las naves BA “Piloto Pardo”, los patrulleros “Lautaro” y “Lientur” y el AGS “Yelcho”.

“Nos llena de satisfacción saber que aquella ardua misión, que la Armada cumplió hace más de 50 años, es de utilidad para la investigación científica que realiza Chile en la Antártica. La base ‘Yelcho’ es una prueba más de nuestro permanente esfuerzo por hacer de la Antártica y de esta zona austral un polo de desarrollo nacional”, añadió García-Huidobro.

Su nombre recuerda a la legendaria escampavía que comandó el piloto Luis Pardo Villalón el año 1916 en el rescate de los náufragos de la expedición de Sir Ernest Shackleton en la isla Elefante.

La inversión

La base está ubicada en un lugar privilegiado para hacer investigaciones marinas y oceanográficas, porque es una bahía protegida, rodeada de glaciares, que permite comparar las comunidades bentónicas (que habitan el fondo marino) del sector con aquellas ubicadas más al norte.

La base fue cedida por la Armada de Chile al INACH en 1986, siendo utilizada hasta 1998 para el desarrollo de investigación marina. En total, en esta primera remodelación, se invirtieron 250 millones de pesos para ampliar la base en 160 m2. Esto permite atender cómodamente a 13 personas. Se realizó la construcción de un módulo con tecnología de paneles térmicos aislantes, el cual cuenta con un área de laboratorio y otra de habitabilidad, con una capacidad de hasta 10 personas. Además se efectuó una mantención a las instalaciones existentes.

Este año 2015 se planifican inversiones de similar magnitud. Se adquirirán equipos para el nuevo laboratorio, apropiados para análisis básicos y proceso de muestras, tales como microscopios, lupas, cámara acoplada a equipo óptico, estufas de secado, refrigeradores, congeladores y balanzas, entre otros. Se acondicionará un laboratorio húmedo y estanques de almacenamiento de muestras marinas vivas, con sistema de recirculación de agua de mar y se habilitará una sala para faenas de buceo. Además, se habilitará un sitio de desembarque de carga y un área de varado de lanchas y botes.

El INACH habilitó esta base en dos temporadas. El 2013-14 el jefe logístico fue el ingeniero naval Félix Bartsch, jefe del Departamento de Soporte a la Ciencia de INACH, y entre noviembre de 2014 a febrero de 2015 el profesional líder fue Enzo Capurro, del mismo departamento.

Futuros estudios

El primer jefe científico de esta nueva etapa de la base “Yelcho” fue el Dr. César Cárdenas. Al comentar la importancia de estas instalaciones para la ciencia nacional, el biólogo marino del INACH afirmó que “hoy, al vernos enfrentados al escenario de cambio global, las comunidades bentónicas han adquirido gran importancia. En ese sentido, urge tener mayor información sobre las comunidades actuales, la diversidad e interacciones entre organismos, y conocer qué procesos afectan la abundancia, la distribución y los roles que cumplen en el ecosistema marino”.

“Mejorar este conocimiento nos ayudará a conservar los recursos antárticos y también a entender de mejor manera futuros cambios que podrían generarse en ellos ante el escenario de cambio global y cuál sería su efecto en el ecosistema marino en general”, agregó Cárdenas.

Desde la década de los setenta hasta el cierre de la base, se realizaron importantes investigaciones en la zona. Destacaron en esta tarea pionera el Dr. Carlos Moreno (Universidad Austral de Chile) y el Dr. Aurelio San Martín (Universidad de Chile), entre otros. Gracias a esos estudios hoy se sabe lo diversa que era la vida marina que habitaba en el área, donde cohabitan diferentes especies de peces, esponjas, algas, entre otras.

La reapertura de “Yelcho” permitirá reanudar este tipo de estudios para monitorear y entender de mejor manera ya no solo cuántas especies habitan en ese lugar sino también cómo interactúan, cómo se realiza el flujo de energía entre la columna de agua y los organismos bentónicos y cuales son sus efectos en el ecosistema. @prensaantartica

Vista hacia la bahíaSouth (foto de Joao BARBOSA) Dr Jose Retamales (izquierda) durante la ceremonia de reapertura (foto de Thierry DUPRADOU) La bahia South es de particular interes para la ciencia. (foto de Luis Rossell)

Académico de Harvard: “La Antártica se convirtió en la zona cero del cambio climático”

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Aunque la capa de hielo se derrite lentamente, en la última década se han vertido al mar unos 118.000 millones de toneladas métricas de hielo, según los satélites de la NASA. Foto Vincent van Zeijst. Wikimedia.

 

Desde el terreno, ubicados al extremo norte de la Antártica, una cubierta blanca de hielo parece extenderse hasta el infinito. Lo que escapa al ojo es la batalla épica que kilómetros abajo se libra y que está redibujando el mapa de la Tierra.

El agua está licuando el hielo antártico. Lo derrite justo cuando se encuentra con el océano. Aunque la capa de hielo se derrite lentamente, en la última década se han vertido al mar unos 118.000 millones de toneladas métricas de hielo, según los satélites de la NASA.

Eso representa más de 350.000 veces el peso del Empire State o la misma cantidad de hielo necesaria para llenar más de 1,3 millones de piscinas olímpicas. Y la tasa de descongelamiento se está acelerando.

En el peor de los casos, el deshielo podría elevar el nivel del mar hasta 10 pies (3,3 metros) en todo el mundo en uno o dos siglos y que cubra las costas que están densamente pobladas.

Partes de la Antártica se están derritiendo a una tasa tan acelerada que el continente se ha convertido en “la zona cero del cambio climático global, sin duda alguna”, asegura Jerry Mitrovica, geofísico de la Universidad de Harvard.

Aquí, en la península antártica, donde el continente se está calentando más rápidamente porque la tierra se adentra a un océano cada vez más cálido, se pierden casi 45.000 millones de toneladas métricas de hielo cada año, según la NASA.

El agua se calienta desde abajo, lo que hace que el hielo retroceda y que el aire más cálido continúe el proceso. Las temperaturas subieron 5,4 grados Fahrenheit (3 Celsius) en el último medio siglo, mucho más rápido que el promedio, dice Ricardo Jana, glaciólogo del Instituto Antártico de Chile.

Peter Convey, del British Antarctic Survey, reflexiona sobre los cambios que se pueden ver en la isla Robert, un ejemplo a pequeña escala y quizás una advertencia de lo que está sucediendo en la península y en el resto del continente.

“Yo estuve aquí hace diez años”, recuerda Convey en un raro día soleado en la isla, con temperaturas apenas por encima de cero grados Celsius. “Y si comparas lo que vi entonces con ahora, la diferencia básica debido al calentamiento es que las secciones permanentes de hielo y nieve son más pequeñas. Siguen ahí, pero son más pequeñas que antes”, asegura.

En la isla Robert, porciones de musgo con colores que van desde el verde fluorescente hasta rojo oxidado han crecido al tamaño de una cancha de fútbol. Aunque el 97% de la península sigue cubierta de hielo, ahora hay valles completamente descubiertos. En otras partes, según Convey, el hielo es menos grueso y la extensión de los glaciares ha disminuido.

La bióloga Angélica Casanova se quita los guantes para recoger muestras, lo que le vuelve los dedos azules de frío. Ella no deja de notar cambios desde que comenzó a visitar la isla en 1995. Dice que cada vez hay más plantas que crecen en la tierra y rocas depositadas por la retracción de los glaciares. “Es interesante porque la vegetación en cierta forma responde positivamente, crece más. Lo lamentable es que la información científica nos dice que ha habido mucha reducción de los glaciares y eso nos preocupa”.

Solo en enero, los científicos notaron en imágenes de satélite que una enorme grieta de hielo en la península llamada Larsen C había crecido 12 millas (20 km) en el 2014. Lo que es peor, la grieta afectó un tipo de banda de hielo que usualmente frena esas hendiduras.

Si sigue así, puede causar la separación de un iceberg gigantesco de hasta 2.500 millas cuadradas, señala Paul Holland, del British Antarctic Survey. Y existe la pequeña posibilidad de que eso haga desprenderse la plataforma de hielo Larsen C (aproximadamente del tamaño de Escocia), como la Larsen B lo hizo en el 2002.

Hace unos pocos años, los científicos pensaban que la Antártida en su totalidad estaba en equilibrio, sin ganar ni perder hielo. Estaban más preocupados por Groenlandia, más accesible y fácil de notar. Pero una vez que pudieron estudiar bien el fondo del mundo, el centro de sus temores cambió.

Ahora, científicos en dos estudios separados usan términos como ‘irreversible’ e ‘indetenible’ para hablar del deshielo al occidente de la Antártida. En la NASA, el experto en hielos Eric Rignot indica que el derretimiento avanza más rápido que lo que nadie había pensado. “Es una señal de alarma”.

Los cambios climáticos han variado los patrones de vientos alrededor del continente, empujando agua más cálida contra y debajo de la capa de hielo al occidente de la Antártica y la península. La suerte del mundo depende de cuán rápido se derrita el hielo.

Al ritmo actual, el fenómeno solamente elevaría el nivel del mar aproximadamente un tercio de milímetro al año, porque los océanos son muy vastos. Pero si toda la capa de hielo al oeste de la Antártica, que está conectada con el agua, se derrite indeteniblemente, como pronostican los expertos, no habrá tiempo para prepararse.

Si aquello sucede, ciudades costeras como Nueva York y Guangzhou pudieran enfrentar hasta un billón de dólares en daños por inundaciones en unas pocas décadas e innumerables centros poblacionales quedarían vulnerables. @prensaantartica